La microbiota oral está entre las más diversas del cuerpo humano. Se han identificado más de 700 especies en la boca, y los nuevos métodos de secuenciación nos están permitiendo descubrir aún más especies. La anatomía de la cavidad oral es diferente a la de otros sitios del cuerpo.

La cavidad oral tiene superficies mucosas (la lengua, la mucosa bucal, la gingiva y el paladar), tejidos duros (los dientes) y tejido de glándulas exocrinas (glándulas salivales mayores y menores), todos los cuales presentan características únicas para la composición de la microbiota. La conexión entre la microbiota oral y las enfermedades del cuerpo humano ha sido objeto de intensas investigaciones en los últimos años.

Además, la microbiota oral se ha asociado con el desarrollo del cáncer. Los pacientes que sufren de periodontitis, una enfermedad gingival avanzada común causada por una disbiosis bacteriana, tienen un riesgo de 2 a 5 veces mayor de adquirir cualquier tipo de cáncer en comparación con los individuos sanos.

Se ha demostrado que algunos taxones orales, especialmente Porphyromonas gingivalis y Fusobacterium nucleatum, tienen potencial cancerígeno por varios mecanismos diferentes. Pueden inhibir la apoptosis, activar la proliferación celular, promover la invasión celular, inducir la inflamación crónica y producir directamente carcinógenos. Estos cambios en la microbiota ya se pueden observar con lesiones potencialmente malignas de la cavidad oral. La relación causal entre la microbiota y el cáncer es compleja.

Es difícil estudiar con precisión el impacto de bacterias específicas en el desarrollo de carcinomas en los humanos. Esta revisión se centra en dilucidar las interacciones entre la microbiota bacteriana de la cavidad oral y el cáncer. Reunimos literatura sobre el conocimiento actual de la contribución de las bacterias al desarrollo del cáncer y los mecanismos detrás de él.

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