Los metabolitos derivados de la microbiota intestinal tienen importancia biológica para el huésped. Las poliaminas, como la putrescina y la espermidina, son producidas por la microbiota intestinal y regulan múltiples procesos biológicos. El aumento de las poliaminas luminales del colon favorece la longevidad de los ratones.

Sin embargo, no hay pruebas directas de que las poliaminas microbianas se incorporen a las células del huésped para regular las respuestas celulares. Aquí demostramos que las poliaminas microbianas refuerzan la proliferación del epitelio colónico y regulan la diferenciación de los macrófagos. La colonización por Escherichia coli de tipo salvaje, pero no deficiente en la biosíntesis de poliaminas, en ratones libres de gérmenes aumenta los niveles de poliaminas intracelulares en los colonocitos, acelerando la renovación epitelial.

La putrescina derivada de bacterias comensales aumenta la abundancia de macrófagos antiinflamatorios en el colon. Las poliaminas bacterianas mejoran los síntomas de la colitis inducida por el sulfato de dextrano en ratones. Estos efectos se deben principalmente a una mayor hiposucción del factor de traducción de iniciación eucariótica. Llegamos a la conclusión de que la putrescina bacteriana funciona como sustrato para el metabolismo simbiótico y es absorbida y metabolizada posteriormente por el huésped, ayudando así a mantener la homeostasis de la mucosa en el intestino.

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